241 palillos de batea, más de 100 colillas, casi 2000 trozos de cuerdas y cabos o 7500 fragmentos de objetos plásticos indeterminados son algunos de los desechos, que suman casi 165 kilos de basura marina, retirados durante la jornada por el voluntariado convocado por Afundación en la playa de A Ladeira, en el espacio natural de Corrubedo, en el Concello de Ribeira. Esta nueva actuación desarrollada en el marco de PLANCTON, tiene como objetivo contribuir a la conservación de los ecosistemas costeros de Galicia, a la prevención de la generación de residuos y a la sensibilización de la ciudadanía sobre la importancia de proteger el litoral.
La actividad contó con la colaboración del Concello de Ribeira, de Grip Surf School, de la joyería Jael y del equipo del Parque Natural Complejo Dunar de Corrubedo y Lagunas de Carregal y Vixán.
A lo largo de la mañana, las más de 40 personas voluntarias participantes localizaron y retiraron de la playa diferentes tipos de residuos procedentes de actividades marítimas y pesqueras como palillos de batea, cabos, cuerdas, nasas, una red enmarañada de gran tamaño, sedales, trozos de espumas sintéticas, etc. Los participantes encontraron también, como es frecuente en este tipo de acciones, distintos objetos relacionados con la vida cotidiana y las actividades de ocio, entre ellos envases, botes, botellas, botes y botellas de vidrio, plástico o aluminio, tapones, envoltorios, colillas, juguetes, calzado, artículos relacionados con la higiene personal, y otros desechos de pequeño tamaño cuyo origen es difícil de establecer debido a su fragmentación y deterioro tras estar a la intemperie o en el mar.
Durante todo el operativo, las personas voluntarias y el equipo de coordinación clasificaron y pesaron los residuos recogidos con el fin de intentar determinar posteriormente su origen y evaluar su impacto. Un trabajo voluntario que permite actuar directamente sobre un problema ambiental que afecta de manera especial a los ecosistemas costeros: el abandono y la mala gestión de los residuos, que pueden acabar siendo transportados por el viento, los cursos de agua o las corrientes marinas y convertirse en basuras marinas, con impacto directo sobre la biodiversidad y la calidad de los espacios naturales.
PLANCTON, también desde la prevención
La participación en las limpiezas permite a las personas voluntarias conocer de primera mano la dimensión del problema de la basura marina y les invita a reflexionar sobre la necesidad de prevenir desde el origen, mejorar los hábitos de consumo y garantizar una correcta gestión de los desechos para evitar que lleguen al medio natural.
Un espacio de gran valor ambiental
Las actuaciones desarrolladas en Corrubedo tienen especial relevancia por el valor ambiental de este entorno. El Complejo Dunar de Corrubedo y Lagunas de Carregal y Vixán está declarado Parque Natural y cuenta, además, con diferentes figuras de protección ambiental, entre ellas su integración en la Red Natura 2000, como Zona Especial de Conservación (ZEC) y Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), además de la consideración de zona húmeda protegida y el reconocimiento como zona húmeda de importancia internacional Ramsar.
La conservación de estos espacios requiere la implicación de las administraciones, entidades, colectivos locales y ciudadanía, tal y como hicieron hoy las distintas entidades que colaboraron en la actividad. Es precisamente en esta línea de colaboración en la que se integra PLANCTON, buscando sumar esfuerzos para la protección de los ecosistemas costeros y promover una mayor conciencia social alrededor de los problemas ambientales que afectan al litoral. Todo ello siguiendo la línea marcada por los Objetivos de Desarrollo Sostenible, como el ODS 17: Alianzas para lograr los objetivos; ODS 13: Acción por el clima, ODS 14: Vida submarina u ODS 15: Vida de ecosistemas terrestres.








































































